Funeraria Inmemoria preocupada frente al retraso del pago de las cuotas mortuorias

  • Entidades de servicios funerarios manifiestan que el retraso de estos pagos ha aumentado más que significativamente. En algunos casos han debido esperar hasta cuatro meses, lo que implica que la familia del fallecido no reciba los dineros destinados para costear los gastos funerarios, generando una situación de estrés ante la posible deuda económica.

Debido a la pandemia generada por el Covid-19, la cual ha dejado miles de fallecidos en el país, se ha visualizado el retraso en los sistemas de pago de cuotas mortuorias a los familiares, en un momento que resulta especialmente sensible.

La cuota mortuoria es un beneficio económico que se paga cuando un afiliado a una AFP, compañía de seguros, Instituto de Previsión Social (IPS), entre otros sistemas, muere. Para el IPS equivale aproximadamente a $620.000, para AFP cubre hasta 15 UF. El monto se retira de la cuenta del afiliado y se paga a quien acredite haberse hecho cargo de los gastos funerarios o a la funeraria si así la familia lo requiere. En casos ocasionales también es pagado por Capredena o bien por Dipreca.

El procedimiento para el cobro de cuotas ha sido normalmente manual y presencial, lo que podía asegurar a las familias si las solicitudes habían sido aceptadas y podrían cubrir los costos. Con la pandemia ese proceder dejó de ser viable y la falta evidente de adecuaciones al nuevo contexto por parte de algunas de las instituciones correspondientes terminó generando casos de mora extrema, lo que ha provocado estrés, angustia y preocupación para diversas familias dolientes afectadas.

Indagando al respecto, funeraria Inmemoria en su experiencia constató que la mayor dificultad experimentada ha sido el retraso en la información, respuesta y pago de cuotas mortuorias provenientes desde el sector de AFP, retrasos que llegaron a ser el 90% del total de casos para el periodo más crítico con esperas de hasta cuatro meses.

Según la entidad, existen también situaciones en que dicho monto les ha sido transferido sin registrar a qué beneficiario corresponde, otras en que ingresando una solicitud no saben si ha sido o no recibida, pues no hay notificación al respecto y la final consecuencia de todo es incertidumbre y ansiedad para los deudos.

Respecto a las aseguradoras y el IPS, Inmemoria mencionó que favorablemente los canales de comunicación y soluciones han fluido bastante mejor.

“Las familias necesitan procesar su duelo de manera sana, por las consecuencias y condiciones tanto sanitarias como económicas propias del Covid-19, hoy más que nunca la vivencia les está siendo emocionalmente difícil. Desde nuestra área financiera hemos estado haciendo todo lo posible para dar celeridad a estos procesos, a la vez que damos comunicación a las familias que esperan el final del mismo. Nuestro programa de orientación legal y apoyo psicológico al duelo (dado no por esto puntualmente sino hace ya más de dos años) favorablemente también es una ayuda, sin embargo, no tenemos cómo cubrir el todo a fin de llevar a cero la ansiedad que esta situación de retraso en los pagos les produce. Ello, sólo ocurre cuando la entidad correspondiente libera el monto económico y lo hace con la información respectiva en forma clara y ordenada”, apuntó Wilfredo Flores, supervisor del área comercial de funeraria Inmemoria.

“Es por todo esto que, en el espíritu de edificar juntos, instamos a las distintas entidades de pago a materializar mejoras que respondan más en contexto a las nuevas necesidades que como país estamos viviendo, agilizar por ejemplo los canales de comunicación y respuesta a solicitudes, pasar de los trámites en papel y presenciales al formato digital. Esto tendría un profundo valor no sólo en términos de eficiencia sino también en términos humanos, pues cooperaría mucho con la tranquilidad que, sobre todo, en esta etapa de duelo las familias realmente necesitan”, llamó Flores.