Expertos no ven con buenos ojos adelantar elecciones presidenciales y parlamentarias

  • Entre algunas de sus preocupaciones están la inestabilidad actual del país y la utilización de posturas extremas, que no son recomendables, apelando a los parámetros institucionales que rigen al país.

El requerimiento hecho por el Gobierno al Tribunal Constitucional, en cuanto al proyecto de segundo retiro de fondos previsionales presentado en el Congreso ha traído coletazos más allá de los imaginados. Durante la jornada de ayer, el diputado Jaime Mulet (FRVS), esbozó la idea de adelantar las elecciones presidenciales a abril del próximo año.

Luego de las palabras de Mulet, el presidente de la Fundación Participa, Daniel Ibáñez, fue categórico al señalar que “el ideal es no llegar a esos extremos. Sin embargo, la crisis de gobernabilidad y la desconexión total del gobierno empujan a que se lleven a cabo este tipo de acciones, que de algún modo buscan por vía institucional producir el cambio necesario en el escenario político”.

Por su parte, el experto en políticas públicas y municipales, Jorge Pomar, la definió como “irresponsable, sin justificación alguna, es un atentado a la estabilidad y gobernabilidad del país. Lo que corresponde es que los presidentes comiencen y terminen sus periodos en el tiempo estipulado, porque es lo que la gente eligió”.

Mientras tanto, Verónica Romero, coordinadora de Alerta Chile, coincidió advirtiendo que “nos vemos frente a una ola de reacciones parlamentarias que no tienen justificación.  Hay que cumplir con los plazos establecidos por ley, tenemos un gobierno elegido democráticamente nos guste o no”.

A su parecer, han sido las circunstancias las que no han permitido que en este caso el Presidente Sebastián Piñera cumpla con su agenda. “El Presidente prácticamente no ha podido hacer nada. Primero por el 18 octubre y después por la pandemia, han sido tiempos muy difíciles, donde si todos remáramos juntos unidos se podría avanzar y salir de esta incertidumbre e inestabilidad política”, llamó.

Al ser consultados por la crisis existente en el país, que se ha visto reflejada en grandes manifestaciones hace un año y que han continuado en menor medida durante los meses en que el país se ha visto afectado por la pandemia, Daniel Ibáñez no cree que sea posible que el gobierno actual logre sortearla.

“Es muy difícil que el Gobierno logre resolver la crisis de confianza que le afecta, entre otras cosas porque no comprende la magnitud de la crisis y mucho menos empatiza con las demandas ciudadanas”, criticó.

Romero, por su lado, emplazó a los parlamentarios a cumplir con su trabajo; lo que podría aportar a generar estabilidad a la ciudadanía y ayudar a esta emergencia sin precedentes que vive el país en tiempos de democracia.

“El Congreso debería tener como prioridad legislar pensiones y reformas que den estabilidad, queremos que hagan el trabajo para lo que están elegidos y si cambiar algunas cosas implica que bajen sus remuneraciones, es importante que empiecen con el ejemplo, así muestran a la ciudadanía que sí están por nosotros en política y no por intereses personales”.

Por último, los expertos comparten la importancia del proceso que viene, donde los ciudadanos votarán por los miembros de la Convención Constitucional que posteriormente comenzarán a trabajar en una nueva Constitución, que finalmente los chilenos mediante votación elegirán si la aprueban o rechazan nuevamente; y en caso de salir rechazado, el país seguiría regido por la Constitución de 1980.