DECLARACIÓN ESTADO DE CATÁSTROFE Presidente Sebastián Piñera E

Queridos compatriotas:
El Coronavirus se ha transformado en la mayor amenaza y desafío a
la salud pública a nivel mundial del último siglo, con casi 180.000
casos de contagios comprobados y más de 7.400 muertos, a nivel
mundial.
En Chile ayer tuvimos 37 nuevos casos, lo que hace un total de 238
contagios comprobados, 8 pacientes hospitalizados en Unidades de
Pacientes Críticos, y gracias a Dios, no hemos debido lamentar aún
ninguna muerte.
Desde los primero días de enero, pocos días después del primer caso
conocido de Coronavirus en Wuhan-China, el Gobierno de Chile
elaboró un Plan de Acción para enfrentar esta crisis y adoptó un
conjunto de medidas que incluyen la dictación de una Alerta
Sanitaria el 8 de febrero pasado y la preparación y fortalecimiento
de todo el sistema de salud, tanto público como privado, todo con el
objetivo de cuidar a nuestros enfermos y proteger la salud de todos
los chilenos.
En consecuencia, sin perjuicio de estar conscientes de la gravedad de
esta crisis, quiero dar tranquilidad a todos los chilenos porque
estamos preparados para enfrentar este desafío. Quiero también
pedirles a todos mis compatriotas que realicen todas las medidas de
autocuidado recomendadas y cumplan con todas las instrucciones
de la Autoridad Sanitaria.
Hoy Chile se encuentra en la Etapa 4. Esto significa que ya tenemos
circulación viral y dispersión comunitaria del Coronavirus en nuestro
país.
Por estas razones, y siguiendo el Plan de Acción diseñado por el
Gobierno, con la colaboración de la OMS y la asesoría científica, y
ejerciendo mis facultades constitucionales, he decretado Estado de
Excepción Constitucional de Catástrofe en todo el territorio nacional.
Este Estado de Catástrofe tendrá una vigencia de 90 días y entrará
en vigencia a partir de las 0:00 horas del día de mañana.
Este Estado de Excepción tiene como objetivo anticiparnos y
prepararnos para las etapas que vienen en esta pandemia y
permitirá:
1. Dar mayor seguridad a nuestros hospitales y todos los sitios de
atención de salud.
2. Proteger mejor la cadena logística y traslado de insumos
médicos.
3. Facilitar el cuidado y traslado de pacientes y personal médico,
y la evacuación de personas.
4. Resguardar el cumplimiento de las cuarentenas y medidas de
aislamiento social.
5. Garantizar la cadena de producción y distribución para
asegurar el normal abastecimiento de la población
6. Proteger y resguardar mejor nuestras fronteras
Este Estado de Excepción Constitucional permite dictar una serie de
medidas, incluyendo la restricción de reuniones en espacios
públicos, asegurar la distribución de bienes y servicios básicos,
ordenar la formación de reservas de alimentos y otros bienes
necesarios para la atención y subsistencia de la población, establecer
cuarentenas o toques de queda, dictar medidas para la protección
de servicios de utilidad pública, y limitar el tránsito o locomoción de
personas.
Este Estado de Catástrofe permite una valiosa y necesaria
colaboración de las Fuerzas Armadas para enfrentar mejor esta crisis
y establece la designación de Jefes de la Defensa Nacional, los cuales
asumirán el mando de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública en
las zonas respectivas, velar por el orden público y reparar o precaver
el daño o peligro para la seguridad nacional.
Las facultades que permite este Estado de Catástrofe y las medidas
específicas que correspondan, se adoptarán en forma progresiva,
según la evolución de este virus y se informarán oportunamente a
toda nuestra población.
Las Fuerzas Armadas podrán actuar como verdaderas fuerzas
sanitarias, colaborando con todos los funcionarios de nuestro
sistema de salud, los cuales durante las últimas semanas han trabajo
incansablemente y con una notable dedicación y compromiso con
nuestros compatriotas, que hoy como Presidente de Chile valoro y
agradezco muy profundamente.
Queridos compatriotas: en estos tiempos de crisis está en juego la
salud de los chilenos. En consecuencia, son tiempos que requieren
unidad y no división. Liderazgo y no dispersión. Colaboración y no
enfrentamiento. Responsabilidad y no improvisaciones.
Generosidad y no egoísmos. Tranquilidad y disciplina para enfrentar
esta pandemia.
Cuidemos nuestra salud. Y también cuidemos la salud de los demás,
y muy especialmente, la de nuestros adultos mayores y enfermos
crónicos, que son los grupos más vulnerables.
Como un país solidario, llamo a todos mis compatriotas a que en
estos tiempos difíciles nos cuidemos entre todos.