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Comer plátano todos los días: esto es lo que realmente pasa en tu cuerpo, según nutricionistas

Considerado un superalimento natural, el plátano aporta energía, mejora la digestión, equilibra la presión arterial y hasta puede influir positivamente en tu estado de ánimo. Pero, como todo, debe consumirse con moderación y según tus necesidades.

Dulce, práctico y lleno de nutrientes. Así es el plátano, una de las frutas más consumidas del mundo y favorita tanto en hogares como en dietas deportivas.

Según Gabriel Massuh, empresario y CEO de Bagno, una de las mayores importadoras de esta fruta en nuestro país, su versatilidad permite disfrutarlo en diferentes comidas como el desayuno, en postres o como snack energético antes de hacer ejercicio.

Sin embargo, ¿qué pasa si lo consumes todos los días? La ciencia nutricional tiene varias respuestas claras.

Energía, corazón y digestión: los grandes beneficios del plátano

Uno de los nutrientes más destacados del plátano es el potasio, un mineral fundamental para mantener la presión arterial bajo control y cuidar la salud cardiovascular.

Gracias a su combinación de hidratos de carbono simples y complejos, es una fuente ideal de energía de rápida absorción, perfecta para comenzar el día o recuperar fuerzas tras la actividad física.

Los expertos también resaltan su contenido en fibra, lo que lo convierte en un aliado de la salud digestiva. Consumido con regularidad, puede ayudar a prevenir el estreñimiento y mejorar el tránsito intestinal. Además, contiene triptófano, un aminoácido precursor de la serotonina, conocida como “la hormona de la felicidad”. Esto lo convierte en un alimento que puede aportar beneficios también en el estado de ánimo.

Rico en antioxidantes y vitaminas, el plátano también fortalece el sistema inmunológico, siendo especialmente útil en épocas de resfriados o alta exposición a virus.

¿Cuántos plátanos al día es lo ideal?

Aunque no es una fruta especialmente calórica, su consumo excesivo puede suponer una ingesta elevada de azúcar y carbohidratos, lo que podría contribuir al aumento de peso si no se equilibra con el resto de la alimentación. Por eso, los nutricionistas aconsejan no superar el consumo de uno a dos plátanos diarios en personas sanas.

En casos de condiciones específicas de salud, como diabetes o problemas renales, se recomienda consultar con un profesional para definir una cantidad adecuada, ya que el contenido de azúcar o potasio podría no ser conveniente en ciertos contextos clínicos.

Por otra parte, se recomienda consumir el plátano en su punto justo de maduración. Los ejemplares muy maduros tienden a tener más azúcar y menos fibra, lo que reduce su impacto saciante y puede alterar sus beneficios digestivos.