Baja en la Tasa de Interés: ¿Cómo afectará al sistema de pensiones?
El anuncio del Banco Central ha generado una serie de reacciones positivas para muchos sectores económicos, sin embargo, también genera una serie de incertidumbres en otras materias financieras, como las pensiones.
El pasado viernes 4 de agosto el Banco Central anunció que la Tasa de Política Monetaria (TPM) bajará 100 puntos base, por lo que se quedaría en un 10,25 %, la disminución más grande en 14 años.
La TPM o Tasa de Interés había estado en un alza sostenida desde 2021, ya que se buscó nivelar para controlar la inflación, la cual se estaba viviendo producto de la pandemia y del aumento del poder adquisitivo en la población.
Esta baja es algo positivo para ciertos sectores económicos, tales como el inmobiliario, el automotriz o el de inversiones empresariales. Sin embargo, esto también puede representar algo negativo para otros tipos de negocios.
Por otro lado, el sector previsional o de pensiones también recibe mucha atención durante estos cambios financieros. Pero ¿en qué afectará la baja de la Tasa de Interés a los fondos de pensiones y las jubilaciones?
¿Cuál es el estado actual de los fondos de pensiones?
De acuerdo a la Superintendencia de Pensiones, este año todos los fondos de pensiones acumularon una rentabilidad negativa hasta el mes de mayo. El motivo fue la volatilidad de los mercados internacionales y la creciente inflación.
No obstante, en junio todos los fondos vivieron un repunte, anotando ganancias y un balance positivo tras meses de estar estancados en números rojos.
Ahora bien, según la Superintendencia, el pasado mes de julio hubo cambios mixtos. Los fondos más riesgosos presentaron variaciones positivas, mientras que los más conservadores apenas registraron un cambio, e incluso el fondo E tuvo una fluctuación negativa del 1,00%.
¿Qué efectos tendrá la baja de la Tasa de Interés en el sistema de pensiones?
Con la disminución de la Tasa de Interés es probable que el sistema previsional tenga efectos muy variados de acuerdo a unas características específicas.
Una menor TPM implica una menor rentabilidad de los instrumentos de renta fija, como los bonos, que son los que predominan en los fondos más conservadores (D y E). Por el contrario, una menor TPM favorece la rentabilidad de los instrumentos de renta variable, como las acciones, predominantes en los fondos más riesgosos (A y B).
Pese a lo anterior, esto no necesariamente se traduce en un cambio en el monto de las jubilaciones, ya que la rentabilidad está ligada al saldo de las cuentas de capitalización individuales.
El valor de las pensiones también depende de una serie de otros factores relacionados a cada afiliado, tales como su edad y esperanza de vida, el tipo de modalidad en el que se encuentra, los beneficios estatales, entre otros.
En síntesis, si se mantiene una baja constante en la Tasa de Interés puede repercutir en los saldos individuales de los afiliados, de forma positiva en los fondos más riesgosos y de modo negativo en los fondos conservadores.
Sin embargo, esto no garantiza que los montos de las pensiones cambien ya que influyen otras características y se deben adecuar al contexto financiero, lo que puede tener un mayor impacto que la baja de la TPM.

