Quintero recibe exposición sobre Melinka-Puchuncaví: el balneario que se transformó en prisión
Muestra gráfica “Versiones Resilientes”, se presenta desde el 12 de febrero al 4 de marzo en la Casa de la Cultura de Quintero.
Sólo hombres. Siempre en un número en torno a los 500. Alejados de grandes espacios urbanos, separados de sus familias y amigos. Todos provenían de distintos centros de tortura y detención del país. Era su último paradero antes de volver a sus hogares, al exilio o desaparecer.
Por tres años, entre 1974 y 1976, se cree que miles de detenidos pasaron por el campo de prisioneros de Melinka, en Puchuncaví en la región de Valparaíso. ¿Qué hacían durante su encierro? ¿Cómo se relacionaban? ¿En qué soñaban?
Esa la historia que busca contar “Versiones resilientes: Prácticas culturales en el campo de prisioneros Melinka-Puchuncaví, 1970-2017”, iniciativa desarrollada por la Corporación Memoria y Cultura de Puchuncaví, gracias al financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
La muestra tiene como objetivo “promover la visibilización a través de la puesta en valor de la Memoria y los Derechos Humanos como pilar fundamental del compromiso con la verdad y la construcción de una ciudadanía democrática plena”, explican Silvana Griffero, impulsora del proyecto.
“Este tipo de rescate de memoria es sumamente importante como una herramienta mediadora con las nuevas generaciones, siendo este uno de tantos desafíos permanentes que tenemos como organizaciones sociales y que nos ayuda a reflexionar sobre nuestro rol”, precisó el ex prisionero de Melinka Rodrigo del Villar Cañas, quien es además Presidente de la Corporación.
Del Villar destacó que, junto a la exposición, se ha dispuesto la generación de una guía-catálogo y que a futuro la muestra realizará una itinerancia por el extranjero, en naciones Como Canadá, Suiza, Suecia y Alemania, donde pasaron su exilio, o residen, algunos de los ex-prisioneros del campamento.
Fragmentos de memoria
“Versiones resilientes” pone su énfasis en la capacidad de las personas por sobrellevar la realidad de opresión en el campo de detención de Melinka, a través de la creatividad y creación cultural, entramado que posibilita generar puentes de mediación con las nuevas generaciones y sociedad en su conjunto a través de reproducciones fotográfica.
El proyecto quiere relevar el tópico de la Memoria y los Derechos Humanos, más allá del importante aporte individual, sino más bien desde el proceso de resiliencia y práctica cultural que permitió a miles de prisioneros sobrevivir a la prisión política, entregándonos fragmentos de memoria que invitan a construir ciudadanías plenas con conciencia histórica.
“Realizamos un encuentro con ex-prisioneros y el equipo ejecutor, con el objeto de conversar y recordar cómo era el día a día de un prisionero político”, explica Rodrigo del Villar.
Así, a través de la reproducción fotográfica “ayuda a mostrar distintas prácticas culturales que se dieron en Melinka durante su tiempo como centro de detención de prisioneros políticos, en donde también se dan elementos que le devuelven parte de su identidad inicial y que debe ser compartida con el resto de la sociedad. Especialmente tomando en cuenta la historia colectiva de Puchuncaví como la zona de sacrificio que hoy todos reconocemos”, concluye Silvana Griffero.
La muestra, compuesta por 45 piezas gráficas, entre fotos, grabados y pinturas, fue exhibida en el centro cultural Parque y la Municipalidad de Valparaíso. “Versiones Resilientes” es financiada por el FONDART Nacional, convocatoria 2018, en la línea de Memoria y Derechos Humanos.
La Casa de la Cultura de Quintero se ubica en Marsh 360, y su horario es de 9:30 a 13:30 hrs. de lunes a viernes. Los fines de semana está cerrado.

