La tecnología digital como aliada para la transición energética en Chile
La denominada Capacidad Dinámica de Líneas o DLR (Dynamic Line Rating), es una forma flexible de operar que se apoya en herramientas tecnológicas para determinar la capacidad de una línea de transmisión en función de las condiciones ambientales.
La transición energética es el proceso de transformar el sistema energético hacia uno más sostenible, eficiente y diversificado, que reduzca las emisiones de gases de efecto invernadero y fomente el uso de las energías renovables.
En Chile, este proceso implica un gran desafío ya que se requiere aumentar la capacidad de transmisión eléctrica para integrar la creciente generación de energía renovable y evitar los problemas de vertimientos y congestión que afectan a diversos puntos del sistema de transmisión.
Para enfrentar este desafío, el gobierno ha dispuesto una serie de iniciativas en su “Agenda Inicial para el Segundo Tiempo de la Transición Energética”, que abordan diferentes aspectos del sector eléctrico.
Una de estas iniciativas es la modernización de la operación del Sistema Eléctrico Nacional a través de la promoción de tecnologías digitales, como la denominada Capacidad Dinámica de Líneas o DLR (Dynamic Line Rating).
¿Qué es el DLR y cómo puede ayudar a la transición energética?
El DLR es una forma flexible de operar apoyada en tecnología que permite determinar la capacidad actual de una línea aérea de transmisión en función de las condiciones ambientales, como la temperatura, el viento y la radiación solar. Estas condiciones influyen en la capacidad de disipación de calor de los conductores y, por lo tanto, en su capacidad de transmitir electricidad.
La metodología convencional para determinar la capacidad de transmisión se basa en una capacidad estática de líneas o SLR (Static Line Rating), que considera las condiciones más desfavorables posibles y no varía con el tiempo.
Esto implica que se subestima la capacidad real de las líneas en la mayoría de los casos, lo que limita el aprovechamiento de la infraestructura existente y genera restricciones operativas.
El DLR, en cambio, permite ajustar la capacidad de transmisión a las condiciones reales del momento gracias a información en línea y/o en tiempo real, lo que puede implicar un aumento significativo de la capacidad disponible. Esto permite hacer un uso más eficiente y flexible de las líneas, facilitando la integración de las fuentes renovables variables, como la eólica y la solar, que dependen de factores climáticos.
¿Qué beneficios tiene el DLR para Chile?
El DLR es una medida complementaria a la expansión física de la red de transmisión, que también es necesaria para acompañar el crecimiento de la demanda y la generación eléctrica. El DLR permite aprovechar mejor la capacidad existente, mientras se espera la construcción y puesta en marcha de proyectos de transmisión como Kimal-Lo Aguirre o Tineo-Nueva Ancud.
Asimismo, el DLR es una medida que contribuye a la descarbonización del sector eléctrico, al facilitar la penetración de las energías renovables no convencionales, que son más limpias y baratas que las fuentes fósiles. Esto se alinea con el compromiso de Chile de alcanzar la carbono neutralidad al 2050.
Finalmente, el DLR es una muestra de cómo la tecnología digital puede ser una aliada para la transición energética, al ofrecer soluciones innovadoras y eficientes para mejorar el desempeño del sistema eléctrico. Chile tiene el potencial de ser un líder regional en la implementación del DLR, lo que puede generar beneficios no solo para el sector eléctrico, sino también para el desarrollo económico y social del país.

