VALPARAÍSO - VIÑA DEL MAR

El miedo a emprender crece a nivel global, según el nuevo informe GEM

El Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2024 revela que el ecosistema emprendedor mundial enfrenta un escenario desafiante, influenciado por la incertidumbre económica, la aceleración tecnológica y la necesidad de adaptación a nuevas tendencias de mercado.

A pesar de que el 20% de los adultos a nivel global participa en actividades emprendedoras, el estudio destaca que el miedo al fracaso se ha intensificado en los últimos años, convirtiéndose en un obstáculo significativo para quienes desean iniciar un negocio.

El acceso a financiamiento y las barreras regulatorias siguen siendo algunos de los principales desafíos para los emprendedores.

En términos de actividad emprendedora, Ecuador lidera la tasa de nuevos negocios, con más de un tercio de su población adulta iniciando o dirigiendo una empresa, seguido de Chile, Arabia Saudita y Canadá.

En cuanto al mejor entorno para emprender, Emiratos Árabes Unidos encabeza el ranking por cuarto año consecutivo, seguido de Lituania, Arabia Saudita, India y Corea del Sur.

El miedo al fracaso: una barrera en aumento

Uno de los hallazgos más preocupantes del informe es el crecimiento del temor al fracaso entre los emprendedores. En 2019, el 44% de los encuestados afirmó que no iniciaría un negocio por miedo a fracasar, cifra que ha aumentado al 49% en 2024.

Otros datos clave reflejan esta tendencia:

  • En 2019, el 42% de quienes veían oportunidades para emprender no lo hacían por miedo al fracaso; en 2024, este porcentaje subió al 47%.
  • El número de economías donde al menos dos de cada cinco personas perciben oportunidades, pero no emprenden por temor, aumentó de 34 en 2019 a 43 en 2024.

Según explica el empresario Gabriel Massuh, dueño de Bagno, estos datos evidencian un crecimiento significativo en la percepción del riesgo, lo que sugiere la necesidad de estrategias para fortalecer la confianza en los emprendedores.

Tres tendencias clave en el emprendimiento

El GEM 2024 identifica tres tendencias principales que están redefiniendo el panorama emprendedor:

  1. Digitalización y tecnología: El auge de la inteligencia artificial y las tecnologías emergentes ha permitido la rápida expansión de startups y el acceso a mercados globales.
  2. Sostenibilidad y responsabilidad social: Un 35% de los emprendedores está alineando sus negocios con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), lo que refleja una mayor conciencia sobre el impacto ambiental y social.
  3. Ecosistemas de apoyo y colaboración: El crecimiento de redes de emprendedores y programas de aceleración facilita el acceso a mentorías y financiamiento, elementos clave para reducir el miedo al fracaso.

Chile y América Latina: fortalezas y desafíos

Chile continúa destacándose como uno de los países con mayor actividad emprendedora en América Latina, impulsado por programas gubernamentales y privados que fomentan el ecosistema de startups. Sin embargo, el informe advierte que el acceso a financiamiento sigue siendo un desafío importante, limitando el crecimiento de muchos emprendimientos.

Para superar estas barreras, el estudio enfatiza la importancia de fortalecer las políticas de inversión y capital de riesgo, además de promover programas de apoyo que reduzcan la percepción del riesgo y fomenten la confianza en el emprendimiento.

El futuro del emprendimiento: claves para reducir el miedo al fracaso

El informe concluye que el emprendimiento seguirá siendo un motor clave para la innovación y el crecimiento económico, pero su éxito dependerá de la capacidad de los emprendedores para adaptarse a un entorno desafiante.

Para reducir el miedo al fracaso y fortalecer el ecosistema emprendedor, el GEM 2024 propone tres estrategias fundamentales:

  • Mayor acceso a financiamiento: Facilitar créditos y atraer inversión para startups y pequeñas empresas.
  • Capacitación y mentoría: Desarrollar programas que brinden herramientas prácticas para gestionar riesgos y aprovechar oportunidades.
  • Regulaciones más flexibles: Simplificar los procesos burocráticos y crear un marco normativo que incentive la creación de nuevas empresas.

En un mundo donde el emprendimiento enfrenta desafíos cada vez mayores, generar entornos de apoyo sólidos será clave para impulsar la innovación y asegurar que más personas se animen a convertir sus ideas en negocios exitosos.