¿Cómo volver de manera exitosa al trabajo post pandemia?

  • Se está viviendo el desconfinamiento en varias zonas del país y muchas personas se encuentran con temor de volver a sus antiguas rutinas por miedo a un contagio. La resiliencia, capacidad de adaptarse y la irrupción de nuevas tecnologías han jugado un rol clave y lo seguirán siendo en este contexto.

Por estos días varias comunas en Santiago y en la región de Valparaíso (Colina, La Reina, Las Condes, Vitacura, Tiltil, Lo Barnechea, Ñuñoa, San Antonio y San Felipe) comenzaron el proceso de desconfinamiento dentro del plan “Paso a Paso” del gobierno. Similar situación se ha visto en la región de Aysén y de Los Ríos que ya llevan algunas semanas experimentando esta etapa. Muchas personas están viviendo el proceso de volver a sus antiguas rutinas, lugares de trabajo y actividades sociales, lo que está generando muchas expectativas, ansiedad y también algunos miedos y aprensiones por la posibilidad de contagiarse de Covid-19.

El coronavirus trajo consigo un presente que nadie preveía y obligó tanto a empresas como a individuos a tener que reinventar las prácticas habituales de trabajo en algunos casos 100% teletrabajo y en otros un mix entre presencial y virtual. El contexto exige una rápida adaptación para adecuarse a una nueva realidad de forma ágil y flexible, lo que supone dejar de hacer más de lo mismo para efectuar lo que realizábamos de una manera distinta ante un ambiente diferente.

Según Horacio Llovet, co fundador de Nawaiam -empresa especializada en gamificación e inteligencia artificial para RRHH- la tecnología tomó un rol protagónico en esta nueva realidad. “Internet de las cosas, Ciencia de Datos, Big Data, Inteligencia Artificial, entre otras, todos ellos están acelerando los procesos de trabajo y ayudando a facilitar conexiones, toma de decisiones, análisis, reducción de tiempos, entre otros. Estar bien informados y capacitarse es de vital importancia para adaptarnos a un nuevo contexto con mayor demanda tecnológica”, subrayó.

El especialista, además, entregó algunas recomendaciones para adaptarse a lo que supone una “nueva normalidad” o “nueva realidad”.

  • Planifica: Establece objetivos, planes, plazos, prioridades diarias y semanales; esto ayuda a focalizar y controlar mejor la ansiedad.
  • Diferencia las tareas laborales, personales y familiares: Podrás aprovechar mejor el tiempo que le dediques a cada tarea. Recuerda esta frase, “el que mucho abarca poco aprieta”. No lograrás ser eficiente al realizar demasiadas actividades en un mismo momento ya que esto genera mayor cansancio y estrés.
  • Aprende a decir “NO”: Adaptarnos a nuevas formas y contextos implica también saber decir “NO”. Si bien el teletrabajo supone más tiempo con la familia y estar mayor tiempo en casa, muchas personas se encuentran trabajando más tiempo del que dedicaban anteriormente en un trabajo de oficina. Estructurar los horarios para tus tareas diarias puede ser de gran ayuda.
  • Prepara tus videollamadas y estipula tiempo máximo de duración: Las nuevas modalidades de reunión han extendido el tiempo de los encuentros grupales por problemas de conexión, hay espera para que se conecten todos los participantes, problemas técnicos, etc. Preparar los temas que se van a exponer o tratar, establecer un moderador, estar disponible 10 minutos antes y revisar todos los aspectos tecnológicos de conexión puede ayudar a optimizar los tiempos.
  • Trabaja tu capacidad de adaptación: Nuevas capacidades, habilidades y competencias aparecen de la mano de un nuevo contexto al que adaptarnos. Las empresas y los departamentos de RRHH están desarrollando e investigando sobre las nuevas habilidades blandas que necesitarán las personas. Mantente a la vanguardia sobre estos temas para trabajar y desarrollar nuevas competencias que te ayudarán a mejorar tu capacidad de adaptación.
  • Mejora tu autoconocimiento: El punto de partida para la adaptación es reconocer el nuevo contexto y sus cambios, pero esto no es suficiente, debemos poseer mayor conciencia y conocimiento de nuestras fortalezas y debilidades, qué realizamos de forma natural con menor esfuerzo y qué nos cuesta más. Herramientas tecnológicas como Nawaiam permiten obtener y conocer cuál es nuestro estilo de conductas para saber en qué áreas deberemos poner mayor atención y desarrollo de acuerdo con el contexto donde actuamos.

“La incertidumbre que el virus genera y no tener certeza de una vacuna desestabiliza la sensación de “seguridad” que solíamos tener. Las crisis son oportunidades para cambiar hábitos y miradas. Trabajar la resiliencia nos permite enfrentar la adversidad ante situaciones traumáticas y desarrollar nuevos recursos para proyectarnos hacia el futuro”, concluyó Llovet.