Barrios Comerciales, el programa de Secotec que busca reactivar la economía promoviendo asociatividad entre pymes

  • La idea es que los consumidores de las zonas donde están emplazados estos espacios los prefieran por sobre los grandes centros comerciales y malls mejorando su entorno urbano y ofreciendo servicios similares como estacionamientos y baños públicos.

Debido a la pandemia muchas pymes atraviesan momentos muy difíciles pues han debido cesar parcial o totalmente sus actividades por las cuarentenas o restricciones sanitarias, sumado a la caída del turismo, al menor consumo y a la recesión económica. Todo lo anterior ha generado un importante aumento del desempleo, que según el Gobierno podría llegar al 20%, superando las cifras oficiales del INE que elevó el indicador al 12,2% entre abril y junio en el año.

En este contexto, la colaboración entre pequeñas empresas siguiendo un objetivo común puede ser una potente herramienta. Así lo entienden en el programa Barrios Comerciales del Servicio de Cooperación Técnica (Sercotec) que si bien partió antes de la crisis sanitaria, hoy está impulsando un trabajo asociativo en ciertos espacios dentro del país dedicados a la venta de productos y así revitalizarlos económicamente. El proyecto busca generar acciones para apoyar, impulsar y coordinar la gestión productiva y la mejora del entorno urbano de los barrios, mediante el financiamiento de actividades que generen capital social de largo plazo en el lugar.

Según su coordinadora, María Trinidad Beitia, “esta iniciativa busca generar un modelo de gestión asociativo del barrio comercial que promueva un desarrollo económico del sector con un enfoque colaborativo, participativo y sostenible, lo cual es muy importante para enfrentar una crisis como la que estamos viviendo actualmente”.

Además, puntualizó que los barrios comerciales se sitúan en puntos estratégicos como el de Huasco Bajo en el norte del país, en un tramo de la ruta c-46 y  calle O’Higgins, lo cual es paso obligado a la ruta costera Huasco – Caldera.

“Puntualmente, en el Barrio Comercial Huasco Bajo de la región de Atacama estamos asesorando a 14 empresas en la puesta en marcha de acciones que sean positivas para todos. La idea es ofrecer una propuesta de valor unificada, a través de mejoras a la infraestructura, en línea con los estándares de un mall, pero a escala más pequeña. De esta manera, se espera que el barrio comercial sea visto como un destino turístico post pandemia desplazando a los malls o centros comerciales del lugar”, resaltó la especialista.

Gracias a los esfuerzos público-privados se busca fortalecer los pequeños negocios frente a la oferta comercial de productos y servicios de los grandes centros comerciales y retailers. En el caso de Huasco Bajo, “queremos potenciar el comercio a través de la rica historia de patrimonio de la zona, donde el pilar de la economía es la olivicultura. Famosa es su aceituna, el aceite de oliva extra virgen (que cuenta con denominación de origen) y otros productos derivados. Además, la presencia de olivos centenarios con más de 400 años, construcciones patrimoniales como la capilla Nuestra Señora del Rosario, rica gastronomía y cercanía a las playas y balnearios representan un interesante atractivo turístico que miles de personas visitan cada año”, explicó Beitia.

Este barrio, de acuerdo a la ejecutiva, posee la característica especial de ser un punto de encuentro de la comunidad, a partir de la interacción comercial y comunitaria. “Su característica céntrica le da un sentido personal y amigable. Las personas acuden de manera cotidiana a este espacio porque lo consideran un lugar muy transitado. Asimismo, la gran mayoría de los locales son atendidos por sus propios dueños, siendo esta característica, un sello identitario importante a la calidad de barrio local”, aseveró.

Para concluir, la coordinadora de este proyecto invita a los turistas a que consideren al Huasco en la región de Atacama como una alternativa para turistear una vez que pase la crisis sanitaria.