¿Cómo afecta el verano a nuestra salud?: Las enfermedades más frecuentes en vacaciones
En época de vacaciones es crucial estar informados sobre afecciones comunes para prevenir y manejar adecuadamente cualquier problema de salud que pueda surgir durante un viaje en familia o en vacaciones.
La llegada del verano muchas veces es más que sinónimo de goce y disfrute. Con las altas temperaturas, los viajes y un mayor tiempo al aire libre en familia se observa un incremento en diferentes enfermedades o molestias específicas de la temporada.
Prepararse para prevenir y manejar cualquier eventualidad de salud en plenas vacaciones es fundamental para identificar algún problema y acudir oportunamente a un centro médico ante la aparición de síntomas clásicos de una enfermedad de verano.
5 enfermedades más comunes del verano
Más allá de las enfermedades comunes de todo el año, el verano es la época propicia para desarrollar afecciones que se potencian con la temporada. Ya sea en la playa o en el campo, por la picadura de insectos, los largos viajes o la deshidratación, entre otras cosas, pueden contribuir a desarrollar enfermedades y diagnósticos más complejos.
1. Insolación y quemaduras solares
La más clásica del verano debido a golpes de calor o exposición en lugares como la playa o una piscina.
La exposición prolongada al sol sin la correcta protección puede causar quemaduras de distintos grados, lo que más allá de la molestia pueden evolucionar a condiciones graves que requerirán de atención médica. En el caso de quemaduras superficiales lo mejor es tratarlas con hidratación y no olvidar el protector solar.
2. Alergias
El verano puede traer consigo un aumento en los casos de alergias. En algunos casos existen reacciones cutáneas a la hierba, el pasto o picaduras de insectos debido al aumento de insectos en esta época.
Por otro lado, la humedad, especialmente en los pies, puede provocar infecciones fúngicas, comúnmente tratadas con visitas al médico y tratamientos específicos.
En otros casos, también se presentan alergias alimentarias muchas veces por la introducción de comidas durante los viajes o cambios en la dieta al comer fuera.
Las reacciones leves pueden tratarse con antihistamínicos, aunque es recomendable consultar a un especialista en casos más complejos.
3. Infecciones de oídos u “oído de nadador”
También llamada otitis externa, es común en verano debido a la acumulación de agua en el conducto auditivo, propiciando el crecimiento bacteriano.
Esta enfermedad es común en niños y adultos y suele tratarse con gotas y, en casos severos, con antibióticos previa cita médica y tras acudir oportunamente a un centro médico.
4. Gastroenteritis
Es muy común la aparición de gastroenteritis en verano, provocada principalmente por bacterias en los alimentos, el aumento de la ingesta de comida y alcohol y el consumo de productos en mal estado.
Aunque generalmente no es grave y se resuelve con cuidados dietéticos y medicación antidiarreica, es importante mantener precauciones alimentarias.
5. Cistitis
Esta infección leve de orina puede originarse por la humedad, llevar ropa mojada o tras largos viajes en auto o bus. La cistitis, provocada por una bacteria, puede agravarse en el peor de los casos si no se trata adecuadamente.
Esta molesta enfermedad debe tratarse inmediatamente y es recomendable beber agua frecuentemente y consultar al médico para un tratamiento con antibióticos.
Para disfrutar de un verano saludable, se aconseja prestar atención a la calidad de los alimentos consumidos, protegerse adecuadamente del sol, mantener una buena higiene personal y estar alerta a las condiciones ambientales que pueden favorecer la aparición de estas afecciones.
En caso de síntomas persistentes o graves, es fundamental consultar a un profesional de la salud. El verano es una época para disfrutar al máximo, pero siempre tomando las medidas necesarias para proteger nuestra salud y bienestar.

