Fotografías: Claudio Rojas Barceló
Universidad Católica perdió por 3-0 frente a Estudiantes de La Plata en el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Conmebol Libertadores 2026. Ante un Claro Arena repleto de ilusión, los cruzados no lograron revertir la serie y extendieron una espera que se mantiene desde 2011 para volver a instalarse entre los ocho mejores equipos de Sudamérica.
La ilusión cruzada de avanzar a los cuartos de final de la Copa Conmebol Libertadores tendrá que esperar una temporada más. Universidad Católica cayó por 3-0 frente a Estudiantes de La Plata la noche del martes 18 de agosto en el Estadio Claro Arena, resultado que puso fin a su participación en el principal torneo de clubes del continente
Con el apoyo de miles de hinchas que llegaron hasta el recinto precordillerano, el conjunto dirigido por Daniel Garnero inició el compromiso con la misión de ganar la serie después del empate a 1 en el partido de ida disputado en Argentina y alcanzar una instancia que el club no consigue desde la edición 2011 del certamen.
Sin embargo, al frente estuvo un rival con tradición copera, experiencia internacional y una notable capacidad para manejar los momentos clave del encuentro.
Católica salió a buscar la clasificación
Desde el inicio del partido, Universidad Católica intentó asumir el protagonismo y acercarse al arco argentino. La necesidad de descontar en la serie obligó a los cruzados a adelantar sus líneas y buscar alternativas ofensivas para romper el orden defensivo de Estudiantes.
Durante varios pasajes del compromiso, la UC mostró intensidad y voluntad para ir en busca del resultado, respaldada por una afición que transformó el Claro Arena en una verdadera fiesta continental.
No obstante, el cuadro platense logró imponer su experiencia internacional y aprovechó sus oportunidades para golpear en momentos determinantes del encuentro.
Un objetivo que sigue pendiente
La eliminación duele especialmente por el contexto. Universidad Católica había construido una campaña que volvió a ilusionar a sus seguidores con la posibilidad de alcanzar los cuartos de final de la Libertadores, una barrera que el club no logra superar desde hace quince años.
Pese al desenlace, la participación cruzada deja aspectos rescatables. El equipo volvió a competir en instancias decisivas del torneo continental y demostró que puede medirse frente a clubes con amplio recorrido internacional.
Ahora el desafío estará en canalizar la experiencia adquirida para fortalecer el proyecto deportivo y seguir construyendo un equipo capaz de volver a pelear por objetivos importantes tanto en el ámbito nacional como internacional.
El Claro Arena acompañó hasta el final
Tras el pitazo final, la frustración por la eliminación fue evidente entre jugadores e hinchas. Sin embargo, también quedó la sensación de haber acompañado a un plantel que luchó por mantener vivo el sueño continental hasta el último instante.
Estudiantes de La Plata avanzó a los cuartos de final, mientras que Universidad Católica deberá concentrar sus esfuerzos en los desafíos que restan durante la temporada 2026.
El anhelado regreso a los cuartos de final de la Copa Libertadores seguirá siendo una tarea pendiente para los cruzados, que deberán volver a intentarlo en futuras ediciones del torneo más importante del continente.
