¿Puedo conducir con chalas o pantuflas? Esto dice la Ley de Tránsito
Si bien la ley no lo especifica, no es recomendable debido a las condiciones de seguridad y reacción, para así evitar accidentes.
Al momento de ponerse al volante, muchas personas no prestan atención al tipo de calzado que utilizan, especialmente durante el verano, cuando las chalas y sandalias se convierten en la opción más frecuente.
Pero, ¿es seguro conducir con cualquier calzado? Aunque la Ley del Tránsito en Chile no prohíbe explícitamente ciertos tipos de zapatos, existen recomendaciones importantes para garantizar una conducción segura.
¿Qué dice la Ley del Tránsito sobre el calzado al conducir?
El Artículo 114 de la Ley del Tránsito establece que «todo conductor deberá mantener el control de su vehículo durante la circulación y conducirlo conforme a las normas de seguridad determinadas en esta ley».
Si bien no menciona específicamente qué tipo de calzado es apropiado, esta disposición implica que el conductor debe asegurarse de tener el control total del vehículo, lo que incluye usar un calzado que no dificulte el manejo de los pedales.
Esto significa que, aunque manejar descalzo o con ciertos zapatos no es una infracción directa, Carabineros podría interpretar su uso como una conducta riesgosa que puede provocar un accidente si considera que afecta el control del vehículo. En tales casos, el conductor podría recibir una multa por no cumplir con las condiciones de seguridad necesarias.
Calzados no recomendados para conducir
Algunos tipos de calzado dificultan el manejo adecuado de los pedales, ya sea por su estructura, falta de sujeción o diseño inestable. Entre ellos destacan:
- Tacones: Los zapatos de taco alto alteran la posición natural del pie, dificultando la presión correcta sobre los pedales y aumentando el riesgo de deslizamientos. Además, la inclinación del pie genera una menor sensibilidad al momento de frenar o acelerar.
- Chalas o sandalias sin sujeción: Las chalas o sandalias abiertas, especialmente las que no tienen correas ajustables, pueden deslizarse o quedar atrapadas bajo los pedales, dificultando una reacción rápida en situaciones de emergencia.
- Pantuflas: Aunque parecen cómodas, las pantuflas no brindan un agarre firme y estable. Al carecer de una estructura adecuada, pueden resbalar fácilmente, dificultando el control del vehículo.
- Conducir descalzo: Manejar sin calzado reduce la fuerza y precisión al presionar los pedales, además de aumentar el riesgo de lesiones en caso de un frenado brusco o accidente.
Para una conducción segura, se recomienda utilizar calzado que:
- Tenga una suela antideslizante y de grosor moderado.
- Sujete el pie correctamente para evitar desplazamientos involuntarios.
- Permita una buena movilidad y sensibilidad al presionar los pedales.
Las zapatillas deportivas con suela flexible son una excelente opción, ya que combinan comodidad, agarre y control.
Si sales de casa con sandalias o chalas, considera llevar un par de zapatillas en el auto para cambiártelas al momento de conducir. De esta forma, te aseguras una conducción segura sin renunciar a la comodidad del calzado veraniego.

