ECONOMIA

La huella digital, el problema de los internautas del siglo XXI

El conjunto de publicaciones que realizamos en redes sociales puede afectarnos en el futuro, especialmente cuando publicamos opiniones polémicas.

¿Sabes qué es la huella digital y cómo puede afectar a tu vida? La huella digital es el rastro que dejamos en Internet cada vez que navegamos, visitamos una página web, creamos un perfil en una red social, escribimos un comentario o compartimos una foto o un video.

Todos estos datos conforman nuestra identidad digital, es decir, la imagen que proyectamos en el mundo online.

Pero esta imagen no siempre es la que queremos o la que nos beneficia. A veces, podemos arrepentirnos de lo que publicamos en el pasado, o podemos ser víctimas de ataques informáticos que vulneren nuestra privacidad y seguridad.

Además, nuestra huella digital puede ser consultada por otras personas, como empleadores, clientes, amigos o desconocidos, que pueden juzgarnos o discriminarnos por lo que encuentren.

Un ejemplo reciente de esto es el que protagonizó el presidente Gabriel Boric, quien fue duramente criticado por unos tuits de 2011 en contra de Anglo American. La situación justo estalló tras la aprobación del proyecto minero Los Bronces, de la misma compañía.

¿Cómo mejorar nuestra huella digital?

Por eso, es importante ser conscientes de los efectos que puede tener nuestra huella digital y tomar medidas para protegerla y gestionarla adecuadamente. Algunos consejos son:

  • Configurar la seguridad y privacidad de nuestras cuentas en las redes sociales y elegir quiénes pueden acceder a nuestra información personal.
  • Pensar antes de publicar algo en Internet y considerar las posibles consecuencias a corto y largo plazo.
  • Controlar qué información personal circula en la web y solicitar su eliminación o rectificación si es necesario.
  • Ser cuidadosos con los datos que compartimos con otras personas online y no confiar en desconocidos.

¿Qué pasa con las publicaciones que no hicimos nosotros?

Hay casos en donde la huella digital de las personas no solo depende de sus propias publicaciones, sino que también de las menciones que otras personas, medios, instituciones o empresas han hecho de ellas en internet.

En este sentido, cuando estas menciones tienen un carácter negativo, es más complejo lograr que desaparezcan, especialmente cuando esas publicaciones dicen la verdad.

No obstante, cuando se trata de falsedades que afecten a la persona, lo más común es recurrir al derecho al olvido. Este se refiere al derecho que tiene cualquier persona de solicitar que una o más publicaciones digitales que la afecten sean borradas de internet.

Sin embargo, según explican desde derechoalolvido.cl, en Chile no existe este derecho de manera legal, a diferencia de Europa, cuya presencia está en Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), el cual permite que cualquier persona le pida a Google eliminar resultados de búsqueda negativos en sus registros.

“Una cosa son las publicaciones realizadas por las páginas web y otra cosa es el registro que muestra Google. Muchas veces, cuando los controladores de esos sitios no quieren eliminar las menciones negativas, las personas tienen que solicitar que Google deje de mostrar esos resultados”, señalan desde el sitio chileno.

Un ejemplo nacional es el del ex fiscal Jorge Abbott, quien logró que Google eliminara la sugerencia “corrupto” que aparecía junto a su nombre al buscarlo en Internet, invocando un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones.

Este caso demuestra que el derecho al olvido puede ser ejercido en Chile mediante acciones judiciales o administrativas específicas, pero también evidencian la falta de una normativa clara y uniforme que lo regule y garantice.

Por eso, es necesario que se avance en la reforma de la ley de protección de datos personales y se incorpore el derecho al olvido como un derecho autónomo y efectivo para los chilenos.